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Los vegetales y los niños NO son buenos amigos. Todas las madres hemos hecho enormes esfuerzos para que nuestros hijos coman más verduras pero pocas lo hemos logrado.

Si tu hijo come pocas o NO COME verduras este artículo es para ti, te ayudaré a entender por qué no les gusta las verduras y cómo solucionarlo.

La razón de por qué a los niños no les gustan la VERDURAS

La mayoría de los niños comen muchas menos verduras de las que realmente necesitan. La gran variedad de alimentos que hay hoy en día puede llevar a que nuestros hijos prefieran aquellos que son más ricos que las verduras (pero también menos sanos).

Es innato de todos los seres humanos el preferir lo dulce, y por ello muchas veces nuestros hijos desean más algo dulce que un vegetal. Sin embargo, una alimentación balanceada es muy importante para su salud y deberían incluir en su dieta suficientes verduras. Estamos preparados por la naturaleza a EVITAR el sabor amargo ya que puede indicar en nuestra conciencia la presencia de compuestos tóxicos. Es normal que los niños no quieran comer verduras, pero también es normal que como padres deseemos que nuestros hijos tengan una dieta balanceada. Las verduras son completamente necesarias para la alimentación de nuestros hijos.

Las verduras son necesarias para la alimentación de nuestros hijos, sin embargo todos de pequeños nos hemos resistido a probar nuevos sabores y más cuando de verduras se trataba. La neofobia alimentaria es lo que los científicos han llamado a la negación por probar nuevos alimentos. Tal vez podríamos como padres brindarle desde muy pequeños a nuestros hijos la posibilidad de probar distintos vegetales y de a poco interiorizar su sabor… pero no es tan fácil como creemos.

Las soluciones NO son inmediatas

La perseverancia debería ser nuestro gran compañero para poder ayudar a incrementar las verduras en la dieta de nuestros hijos. Y también la tranquilidad, si nuestros hijos hoy no quieren comer vegetales no comencemos una discusión, esperemos, y al día siguiente volvamos a ofrecer. ¿Qué mejor que predicar con el ejemplo? Si nos ven disfrutando de un plato de verduras su curiosidad por ellas AUMENTARÁ.

Lo dulce les encanta muchísimo más ¿verdad? Las verduras dulces entonces pueden ser las primeras elecciones para ofrecerle a nuestros hijos. Si comienzan a gustarle las verduras, entonces podremos de a poco introducir a su dieta otras más amargas como lo es la espinaca.

Nuevas formas de cocinar las verduras, o distintas verduras puede ser un buen camino para que nuestros chicos adoren comerlas. Los colores que les agreguemos a los platos, y las formas pueden ayudar a disparar el deseo por ellas. Si aún su hijo se resiste a comer vegetales, una solución puede ser cocinar o plantar huertas con ellos. Cocinar con vegetales o plantarlos ayudará a que se familiaricen con ellos, y tal vez su resistencia a comerlos disminuya. ¡Has la prueba!