Los ejercicios de atención plena para niños son una forma divertida de ayudar a los pequeños a adquirir hábitos conscientes, a relajarse, a ser más agradecidos, más amables y más felices.

Sin embargo, los ejercicios conscientes se deben hacer dejando de lado las expectativas. Si bien la calma y el desarrollo son efectos de la atención plena, el objetivo principal es darles habilidades para mantenerse presentes aquí y ahora.

No hay nada por lo que luchar, ninguna meta que lograr, solo estar consciente.

Para enseñar atención plena a los niños, debemos practicarla primero. Esta es la única forma de comprender cómo se manifiestan las emociones, cómo surge la distracción, conocer la esencia de la práctica para trasmitírsela a los niños.

Ejercicios de atención plena para niños

Enfría la pizza

Enfria la pizza ejercicio

“Enfría la pizza” es un ejercicio de respiración que enseña a los niños a ser más conscientes de sus sensaciones corporales y los ayuda a relajarse.

Dile al niño que respire por la nariz como si estuviera oliendo un trozo de pizza.

Luego, dile que deje salir la respiración por la boca, como si estuviera enfriando la pizza caliente.

Haz que el niño haga este ejercicio cuando está tranquilo.

Cuando esté enojado, nervioso o ansioso, recuérdale cómo puede relajarse y ser más consciente. Dile “enfría la pizza”.


Camina sobre hielo delgado

Camina sobre hielo delgado ejercicio

Este es un ejercicio de atención plena para niños que les ayuda a ralentizar sus reacciones para serenarse y mantener la consciencia en el momento presente, en el cuerpo y en los movimientos.

Dile al niño que simule que camina sobre hielo delgado y que debe moverse lenta y cuidadosamente.

Este ejercicio puede ser más divertido y se puede aumentar la consciencia de los movimientos fingiendo que eres un locutor de radio.

Dí cosas como: “Estás levantando lentamente la pierna derecha y volviéndola a colocar con mucho cuidado”.


Respira con tu amigo

Respira con tu amigo ejercicio

Este ejercicio de mindfulness para niños, llamado en inglés “Breathing Buddy” es una buena forma de enseñar a un niño a meditar.

Haz que el niño se acueste y que ponga sobre su vientre un animal de peluche.

Dile que respire en silencio durante unos momentos y que observe cómo su muñeco de peluche se mueve arriba y abajo con la respiración.

Anímale a descubrir otras sensaciones en su cuerpo.

Puedes decirle que imagine que los pensamientos que entra en su mente se convierten en burbujas y flotan.

Haz que vuelva a notar su respiración y el movimiento de su amigo de peluche.


Beneficios de los ejercicios de atención plena para niños

Los beneficios de estos ejercicios de atención plena para niños se explican por la forma  en que se desarrolla el cerebro.

Nuestro cerebro se desarrolla continuamente, pero las conexiones en los circuitos prefrontales se crean más rápido durante la infancia.

La atención plena beneficia las actividades que dependen de la capacidad del niño para mantenerse consciente:

  • Regulación emocional.
  • Control de los impulsos.
  • Capacidad para construir relaciones positivas.
  • Tolerancia, empatía.
  • Regulación del miedo.
  • Atención, concentración, aprendizaje.
  • Moralidad, compasión.
  • Positivismo, armonía, valoración.
  • Satisfacción, alegría, felicidad.

La atención plena promueve las destrezas que se controlan en la corteza prefrontal (el enfoque, el control cognitivo) y por eso tiene un gran impacto en el desarrollo de habilidades como el juicio, la autorregulación y la paciencia.

Pero además, les brinda herramientas para su autodesarrollo. Esto es, aumentar su capacidad de prestar atención, concentrarse en los estudios y en las tareas que realizan, así como motivar sus habilidades de observación, exploración y aprendizaje.

Un niño con atención constante puede trabajar durante más tiempo sin distracciones, le gustan los trabajos con mayor dificultad y tiene mayor capacidad para enfrentar sus fallos y errores sin sentirse frustrado.

Además, la meditación de atención plena para niños proporciona beneficios emocionales. Aumenta su capacidad de reconocer y valorar lo bueno, de ser positivo, de sentirse satisfecho y feliz.